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Por que usar la comunicacion no violenta en tu empresa

¿Por qué usar la comunicación no violenta en tu empresa?

Las organizaciones son el reflejo del comportamiento humano, con lo que los conflictos entre empleados son un reto de gestión de la cultura corporativa en la que se debe usar la comunicación no violenta.

Una de las razones más comunes de disgustos en los equipos de trabajo es la falta de comunicación o la carencia de procesos que permitan debatir ideas y llegar a acuerdos.

Otro motivo es la falta de conocimiento sobre lo que es la comunicación violenta y cómo se manifiesta.

De este modo, la comunicación no verbal como el tono, los movimientos corporales, las expresiones faciales, etc, afecta mucho al mensaje que queremos transmitir.

Está claro que en ocasiones van a surgir desacuerdos y conflictos, pero la comunicación no violenta ofrece herramientas para gestionarlos de la mejor forma posible y hacer que se solucionen de manera rápida.

¿Qué es la comunicación no violenta?

La comunicación no violenta o CNV se enfoca en trabajar los conflictos interpersonales a través de herramientas le brinden opciones a las personas para gestionar sus emociones y comportamientos.

Siendo así, se reducen los comportamientos que dañan a otros y se fortalecen habilidades de autoconocimiento, expresión controlada de emociones y negociación. 

Esta teoría desarrollada por Marshall Rosenberg, propone cuatro pasos para generar la comunicación no violenta:

  1. Observar la situación
  2. Identificar emociones y expresarlas
  3. Descubrir las necesidades detrás de las emociones
  4. Llegar a acuerdos a través de una petición clara
 

Adicionalmente, Rosenberg utilizaba la metáfora de dos animales para poder explicar adecuadamente el concepto de comunicación no violenta. 

Los chacales 

Se caracterizan por intentar dominar a los demás, ser exigentes y competitivos y funcionar en base a castigos y recompensas.

En sus conversaciones, utilizan los juicios moralistas, las críticas, el sarcasmo, la manipulación, la acusación y el uso de la posición de poder.

Las jirafas

Tratan de ser objetivas, observar la situación desde otras perspectivas y tienen presente los sentimientos y necesidades de las demás personas (además de las propias).

Estas personas practican una comunicación compasiva y no violenta, en la que promueven el aprendizaje de los errores y la colaboración.

Con esto, Roserberg nos recuerda que el uso de la comunicación no violenta en las empresas mejora procesos de aprendizaje, creación y productividad dentro de las organización.

Beneficios de la comunicación no violenta

Si bien usar la comunicación no violenta en las organizaciones requiere un proceso de planificación y seguimiento, genera gran valor para las empresas. Como:

  • Permite crear relaciones personales basadas en la compasión y el respeto , en consecuencia, ayuda a mejorar la cooperación.

  • Ayuda a resolver conflictos.

  • Permite sanar experiencias pasadas.

  • Enseña a decir que no y a aceptar las negativas de los demás.

  • Ayuda a afrontar sentimientos de culpa, de miedo o de vergüenza.

  • Potencia las habilidades de escucha y de comprensión.

  • Ayuda a dejar ir pensamientos que podrían llevarnos a discusiones, ira o depresión.

  • Enseña a identificar necesidades propias y ajenas y saber gestionarlas.

  • Mejorar dotes de negociación

  • Establecer relaciones interpersonales

  • Mejorar capacidad para comunicarse

  • Mejora la productividad del equipo

¿Cómo podemos aplicar la CNV en el trabajo?

1. Observa lo que está ocurriendo y describe la situación sin emitir juicios valorativos

En general, los juicios de valor suelen ser instantáneos y a veces se dan en nosotros de forma automática e inconsciente, sin darnos tiempo a preguntarnos por qué están ahí y de dónde vienen. 

De esta forma, el uso de este tipo de juicios se utiliza, en la mayoría de los casos, como mecanismo de defensa o de ataque, y suelen resultar muy violentos para la otra persona. 

Para evitar esto, puedes tomarte un momento para observar la situación, entenderla y describirla siendo consciente de los juicios de valor que aparecen en tu mente.

La finalidad de esto es que consigas tener el control de estos juicios y que seas capaz de no emitirlos.

2. Identifica y expresa tus sentimientos

Una vez consigas desprenderte de los juicios de valor, podrás centrarte en identificar qué sentimientos estás experimentando con la situación (sea conflictiva o no).

La idea es que puedas entender qué es lo que te causa a nivel emocional el hecho que acabas de describir.

Así, en vez de emitir un juicio o atacar verbalmente a la otra persona, conseguirás expresar lo que te está provocando en ti esta situación. 

No es lo mismo juzgar, devaluar, atacar o faltar al respeto a un compañero que expresarle que lo que está haciendo nos está haciendo daño, nos está molestando, etc.

3. Descubre qué necesidad hay detrás de los sentimientos

Acá es necesario que entiendas cuáles son las necesidades personales/profesionales que no te está permitiendo abarcar la situación generada.

De esta manera, si has podido identificar qué sentimientos te está provocando la situación, te va a resultar más fácil reconocer la necesidad que está ligada a ellos. 

Por ejemplo, se puede sentir enfado y que lo que haya detrás sea una necesidad de ser escuchado dado que la otra persona está gritando mucho, no deja hablar o no cede la palabra.

4. Formula una petición clara, positiva y factible

En esta etapa podrás desarrollar una propuesta constructiva para llegar a un acuerdo equitativo y productivo con el otro.

Gracias a los pasos anteriores, tendrás una mayor disposición para expresar de una forma directa y honesta una petición. 

Esto es así porque, por un lado, has evitado lanzar juicios de valor o atacar a los demás, favoreciendo un ambiente más comunicativo y abierto.

Además, habrás tenido tiempo para explorar qué te está pasando y cómo te sientes con lo que tendrás las ideas más claras.

De este modo, si conoces qué es lo que quieres podrás comunicar efectivamente qué es lo que requieres. 

El modelo nos invita a promover una comunicación en la que de forma respetuosa digamos que emociones nos produce la situación, qué es lo que necesitamos y cuál es la propuesta clara, real, conciliadora y positiva para resolverlo.

Al llevar a cabo este proceso estamos disminuyendo la frustración que nos genera una situación que nos molesta, con lo que a través del diálogo logramos expresar nuestras emociones y llegar a acuerdos.

Y tú: ¿Aplicas la comunicación no violenta en la resolución de conflictos dentro de tu empresa?

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